Por LATAM ARTE
Marcos de Souza, conocido internacionalmente por su nombre artístico Quinho, es una de las figuras más destacadas del humor gráfico y la caricatura política en Brasil y América Latina. Con casi tres décadas de trayectoria profesional, se ha consolidado como una voz respetada en los principales concursos internacionales de caricatura, obteniendo numerosos premios y reconocimientos en todo el mundo.
Nacido en Belo Horizonte, capital del estado brasileño de Minas Gerais, Quinho ha dedicado su carrera a la caricatura editorial, la sátira política y el comentario visual. Entre sus logros más recientes destacan el Primer Premio en el III Concurso Internacional de Caricatura "Terror Online" y, anteriormente, la obtención simultánea del Gran Premio y el Primer Premio en la 52ª Exposición Internacional de Humor de Piracicaba, uno de los festivales de humor gráfico más prestigiosos del mundo.
Asimismo, participó como miembro del jurado internacional de la 12ª Bienal Internacional de Caricatura de Teherán, en lo que fue su segunda visita a Irán.
Durante su estancia en Teherán, LATAM ARTE conversó con Quinho sobre la responsabilidad social del caricaturista, la libertad de expresión, Palestina, la censura digital y el futuro de la caricatura política.
Lleva casi treinta años trabajando profesionalmente como caricaturista. ¿Qué ha mantenido viva su pasión durante todo este tiempo?
Quinho:
Para mí, la caricatura es mucho más que una disciplina artística. Es una forma de pensar y de dialogar con la sociedad. Cada dibujo puede despertar preguntas, provocar reflexión y revelar realidades que muchas veces permanecen ocultas.
Ese sentido de responsabilidad social es lo que sigue motivándome después de tantos años. Mientras existan historias importantes que contar, seguiré dibujando.
Muchas de sus obras abordan Palestina, Gaza y la crítica a las grandes potencias. ¿Por qué estos temas ocupan un lugar tan importante en su trabajo?
Quinho:
Un artista no puede permanecer indiferente ante el sufrimiento humano.
La cuestión palestina no es solamente un tema político; es, ante todo, una cuestión humanitaria. Allí donde existe injusticia, el arte tiene el deber de hablar. Creo que la caricatura puede dar voz a quienes con frecuencia no son escuchados.
Cuando los poderes dominantes intentan imponer una única narrativa, los artistas debemos ofrecer otra mirada.
Usted ha definido la caricatura como "una ventana". ¿Qué significa esa metáfora?
Quinho:
La caricatura abre una ventana hacia realidades que muchas veces permanecen ocultas.
En ocasiones, una sola imagen comunica mucho más que cientos de páginas escritas. Cuando esa ventana se abre correctamente, permite que el público observe el mundo desde otra perspectiva.
Por eso considero que la caricatura es una de las herramientas más poderosas para enfrentar el imperialismo, la manipulación mediática y las distintas formas de dominación.
Usted obtuvo el Primer Premio del Concurso Internacional Terror Online. ¿Cómo nació la idea de la obra ganadora?
Quinho:
Quise mostrar cómo las grandes plataformas mediáticas y las redes sociales pueden convertirse en instrumentos para difundir desinformación.
En la obra aparecen Mark Zuckerberg y Elon Musk junto a Pinocho, símbolo universal de la mentira. Con esta imagen intenté cuestionar aquellos sistemas en los que la verdad termina siendo sacrificada por intereses políticos y económicos.
El concepto de "Terror Online" resulta hoy más vigente que nunca. ¿Ha vivido personalmente experiencias de censura digital?
Quinho:
Sin duda.
Mi página de Facebook fue eliminada debido a la publicación de caricaturas contra la guerra y contra el sionismo.
Aquello me hizo comprender que "Terror Online" no es solamente el nombre de un concurso, sino una realidad que viven numerosos artistas independientes en todo el mundo.
Cuando tus obras dejan de llegar al público por causa de la censura digital, una parte de tu voz también es silenciada.
También formó parte del jurado de la 12ª Bienal Internacional de Caricatura de Teherán. ¿Cómo evalúa esa experiencia?
Quinho:
La calidad general de las obras fue excelente.
Artistas de numerosos países presentaron ideas muy creativas. El tema de la bienal, "La Prisa", ofrecía enormes posibilidades para la innovación.
Como jurado, el criterio más importante para mí fue la originalidad. La técnica es importante, pero lo que realmente distingue a una gran caricatura es una idea nueva y sorprendente.
¿Cómo observa la situación actual de la caricatura iraní?
Quinho:
Irán cuenta con caricaturistas extraordinariamente talentosos.
En mis dos visitas tuve la oportunidad de conocer artistas de distintas generaciones y quedé profundamente impresionado por su creatividad y nivel artístico.
Considero que la caricatura iraní ocupa hoy un lugar muy relevante dentro del panorama internacional.
¿Qué hace que los concursos internacionales organizados en Irán sean tan especiales?
Quinho:
Irán ha logrado organizar eventos internacionales que abordan temas sobre los cuales, en muchos países, resulta difícil expresarse libremente.
Estos concursos ofrecen a los artistas un espacio para reflexionar sobre cuestiones humanitarias, sociales y políticas de gran importancia.
Esa libertad temática convierte a estos eventos en una referencia dentro del mundo de la caricatura.
Finalmente, ¿qué consejo daría a las nuevas generaciones de caricaturistas?
Quinho:
Lean constantemente.
Estudien la historia.
Observen atentamente el mundo que los rodea.
No tengan miedo de experimentar, pero eviten la imitación.
La técnica puede aprenderse, pero lo que convierte a un artista en alguien verdaderamente memorable es una visión independiente, la honestidad intelectual y el valor para expresar la verdad a través del arte.
Nació en Brasil. Ilustrador, dibujante en “Mineiro de Manhuaçu”. También es dibujante e ilustrador del diario “Estado de Minas”. ...