Artium mira a Palestina a través del cine y del arte

Artium mira a Palestina a través del cine y del arte

El museo ofrece un programa especial enfocado en la historia palestina

Mientras la guerra sigue, Artium lanza su mirada artística a Palestina. Lo hace a través del cine y del arte, con la intención, a lo largo de esta semana, de compartir con la ciudadanía un programa especial enfocado a la historia palestina. Lo va a hacer con una selección de películas del proyecto Tokyo Reels y con la pintura A Wider Kind of Love (2021), de la artista británico-palestina Rosalind Nashashibi.
En el primer caso, la Sala Z del museo acoge la proyección de una selección de películas pertenecientes al archivo conocido como Tokyo Reels. Este fondo contiene una serie de películas sobre el conflicto entre Israel y Palestina en los años 70 y 80 producidas por autores de diferentes procedencias. Por medio del documental y la ficción, las películas reflejan aquel momento histórico y las luchas que se desencadenaron.
Las películas, algunas prácticamente desconocidas, habían sido conservadas durante décadas por un grupo de solidaridad con Palestina en Japón (de ahí el nombre del archivo). En 2019, el colectivo de investigación y producción cinematográfica Subversive Film, con sede en Ramala y otros lugares recibió este legado. La selección que se presenta incluye los filmes The Path to Tragedy (Don Catchlove, 1970), Blown By The Wind (Jack Madvo, 1971) y Cowboy (Sami Al-Salamoni, 1973).
Exposición complementaria
En este mismo espacio, entre los meses de septiembre y noviembre de 2021, dentro Artium programó dos piezas de la filmografía de Rosalind Nashashibi (Croydon, Reino Unido, 1973): Vivian's Garden y Part One: Where There Is a Joyous Mood, There a Comrade Will Appear to Share a Glass of Wine. La proyección de estas dos películas estaba acompañada de varias pinturas realizadas en residencia por la artista, entre ellas A Wider Kind of Love.
Nashashibi representa aquí una sandía abierta con los colores rojo, negro, verde y blanco. Este fue precisamente el símbolo de identidad que el pueblo palestino asumió tras la Guerra de los Seis Días en 1967, momento en el que mostrar la bandera palestina en Gaza, controlada por Israel, estaba considerado como delito. Los palestinos empezaron a usar rodajas de sandía en su lugar como una forma de protesta. Recientemente adquirida por el museo, la pintura ha sido instalada de nuevo en el acceso a la Sala Z, la misma ubicación que tuvo hace tres años.

Fuente