Una exposición en el Coade en Badajoz recuerda a las víctimas de Minab

Una exposición en el Coade en Badajoz recuerda a las víctimas de Minab

El arte extremeño alza la voz contra la barbarie: una exposición en el Coade en Badajoz recuerda a las víctimas de Minab
El Colegio Oficial de Arquitectos de Extremadura acoge una muestra colectiva impulsada por Amnistía Internacional que une memoria, denuncia y compromiso social tras el ataque a una escuela en Irán
El próximo acto en el Colegio Oficial de Arquitectos de Extremadura (Coade), en Badajoz, no será la inauguración de una exposición más. Será, en palabras de sus impulsores, un ejercicio de memoria y conciencia colectiva. Una muestra que nace del dolor, pero también de la necesidad urgente de no mirar hacia otro lado. El arte, en esta ocasión, se convierte en testimonio.

Un total de 16 artistas y alumnos de dos institutos extremeños se unen en este proyecto para visibilizar el horror de la guerra.
 Bombardeo a un "espacio de cuidado y aprendizaje"



La muestra surge tras el ataque ocurrido el 28 de febrero en la localidad iraní de Minab, donde un misil impactó sobre una escuela primaria causando la muerte de 168 personas, entre ellas 110 menores. Un episodio que, como recuerda Remedios Tierno, portavoz de Amnistía Internacional en Extremadura, "nunca puede justificarse". Las leyes internacionales existen precisamente para evitarlo. Y, sin embargo, no siempre se cumplen.
"Una escuela es un espacio de cuidado y aprendizaje, no puede convertirse en una trampa mortal", subraya. Su voz lejos de dramatizar, pone el foco donde duele: en la vulnerabilidad de la población civil y en la urgencia de exigir responsabilidades. La organización reclama una investigación independiente que esclarezca qué ocurrió, quién dio la orden y por qué no se tomaron las precauciones necesarias.
Acercar una realidad lejana




Pero esta exposición no se limita a denunciar. También pretende acercar una realidad lejana. "Si esto hubiera ocurrido en cualquier ciudad española, sería un clamor", insiste Tierno. Ese ejercicio de empatía, pensar que esas niñas podrían ser vecinas de Badajoz, es uno de los motores de la muestra.

La artista Lourdes Murillo, una de las participantes, lo explica con claridad: "Queremos sensibilizar y rendir homenaje a víctimas que, como tantas otras, caen en el olvido en cuestión de días". La exposición reúne a creadores extremeños de distintas disciplinas, pintura, fotografía o dibujo, que han donado sus obras con un doble objetivo: mantener viva la memoria y apoyar económicamente el trabajo de investigación que está desarrollando Amnistía Internacional. Todas las piezas estarán a la venta a un precio simbólico de 100 euros.
La exposición



Las obras no buscan recrear el horror de forma explícita, sino sugerirlo. Flores marchitas, composiciones simbólicas, escenas que evocan ausencia. "Muchos hemos creado piezas específicas para esta exposición, conectadas con la barbarie, aunque sea de forma sutil", explica Murillo. El resultado es un recorrido emocional que interpela sin caer en el exceso.

Uno de los elementos más singulares de la muestra es la participación de estudiantes de bachillerato artístico de Badajoz y Plasencia. Para muchos de ellos, este ha sido su primer contacto consciente con una tragedia de estas dimensiones. La profesora de arte del IES Reino Aftasí de Badajoz, Gloria Morán, destaca cómo el proceso creativo se convirtió también en aprendizaje: "Han pintado niñas que podrían ser cualquiera. Niñas con sueños que se pueden perder en un instante".
Las piezas de los alumnos son postales con siluetas de niñas y mensajes sobre los sueños de ellas escritos en distintos idiomas. Entre ellas, una frase resume el espíritu de toda la exposición: "Las niñas de ahora queremos un después". No es solo una consigna, es una pregunta abierta al futuro.
Fomentando el pensamiento crítico

Desde el instituto Sierra de Santa Bárbara, en Plasencia, los estudiantes han aportado dioramas y relatos sonoros que recrean experiencias ficticias inspiradas en el conflicto bélico. Un ejercicio de imaginación que acerca más a la realidad: "Es una manera de generar pensamiento crítico", explica la profesora María Jesús Manzanares.
La exposición, en su conjunto, plantea una cuestión incómoda pero necesaria: ¿qué hacemos como sociedad ante hechos así? Lourdes Murillo lo formula de forma directa: "¿Qué diremos cuando nos pregunten qué hicimos?". Así se llama la obra que firma ella misma y que reflexiona sobre la pasividad de muchas personas frente a la guerra.

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