Artista ecuatoriana exhibió obras de la Bienal de Venecia en la Embajada de Ecuador en DC
La artista ecuatoriana María Verónica León presentó "The Divine Promise: Water and Gold" en la Embajada de Ecuador en Washington el pasado 6 de mayo, con obras creadas para la Bienal de Venecia y un retrato inédito de la primera dama de Estados Unidos.
La artista ecuatoriana María Verónica León, la primera mujer de su país en exponer en un museo de París y en representar a Ecuador con un pabellón propio en la Bienal de Venecia, presentó su más reciente exhibición en Washington, DC, el pasado 6 de mayo. La muestra, titulada "The Divine Promise: Water and Gold", se inauguró en la Embajada de Ecuador ante un público invitado por la encargada de negocios, Soledad Peña Plaza.
La exhibición incluyó obras creadas originalmente para la 56.ª Bienal de Venecia en 2015, donde León presentó "Gold Water: Apocalyptic Black Mirrors" en el primer pabellón nacional de Ecuador en la historia del evento. También se develó un retrato inédito de la primera dama de Estados Unidos, creado en el marco del 250.º aniversario de la independencia del país.
De Guayaquil a Venecia, París y Dubái
María Verónica León Veintimilla nació en Guayaquil en 1971. Se graduó de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Central del Ecuador en 1996, con especialización en pintura y grabado. En 1996, por invitación directa del maestro Oswaldo Guayasamín, colaboró en la pintura mural de la Capilla del Hombre en Quito, un hito temprano en su carrera.
En 1998 se trasladó a París, donde vivió y trabajó durante 15 años. Allí se convirtió en la primera artista contemporánea ecuatoriana en exhibir en Francia, con muestras en el Musée du Petit Palais (2008), la Galerie Nesle, el Théâtre de la Ville y la Nuit Blanche, entre otros espacios. En 2007 participó en la 52.ª Bienal de Venecia como parte del Pabellón Ítalo-Latinoamericano.
El momento más significativo llegó en 2015, cuando León logró que Ecuador tuviera por primera vez un pabellón nacional en la Bienal de Venecia. Su proyecto "Gold Water: Apocalyptic Black Mirrors" ocupó el Instituto Santa Maria della Pietà, a dos pasos del Gran Canal, con 24 fotografías en metal, instalaciones de video y audio, y obras que exploraban el agua y el oro como fuentes de riqueza natural ecuatoriana.