Entrevista con el artista palestino que nunca morirá

Entrevista con el artista palestino que nunca morirá

Latamarte: Señor Mansour, si volvemos al principio, ¿qué fue lo que le llevó hacia la pintura?

Sliman Mansour: Creo que el arte comenzó cuando empecé a relacionarme con el mundo que me rodeaba. Crecí en Birzeit, entre las colinas, los campos y los paisajes de Palestina. Más tarde viví en Belén y Jerusalén, y esos lugares se convirtieron en parte de mi memoria. Desde muy joven sentí la necesidad de observar, registrar y transformar lo que veía en imágenes. La pintura nunca fue simplemente una profesión para mí; fue una manera de mirar la vida.

Latamarte: La figura humana tiene una presencia muy importante en muchas de sus obras. ¿Por qué es tan importante el ser humano para usted?

Sliman Mansour: Porque, en última instancia, el arte habla del ser humano. Puedo pintar un paisaje, un árbol o un edificio, pero detrás de todas esas cosas existe una persona que ha vivido allí, trabajado allí, sufrido allí y creado recuerdos. Por eso muchas veces he intentado expresar la condición humana a través de la propia figura, en lugar de limitarme a narrar un acontecimiento.

Latamarte: ¿Puede el arte contar la historia?

Sliman Mansour: El arte es diferente del periodismo. Un periodista puede documentar un acontecimiento; el arte no tiene necesariamente que reproducirlo. El arte puede expresar el espíritu de una época histórica. Para mí, una figura humana inclinada, un olivo, un pedazo de tierra o una imagen de Jerusalén pueden decir algo sobre todo un período histórico sin necesidad de explicar cada detalle. El arte se vuelve poderoso cuando supera el nivel del eslogan y llega a la experiencia humana.

Latamarte: En su obra, la tierra no es solamente un tema; a veces la propia tierra se convierte en material artístico. ¿Por qué?

Sliman Mansour: Porque no se puede hablar de una patria ignorando la propia tierra. En un determinado momento decidimos utilizar materiales que procedían de nuestro propio entorno: tierra, barro, henna, café y otros materiales naturales. No fue solamente una decisión técnica. Queríamos decir que esos materiales pertenecían a esa tierra. Cuando la tierra palestina entra en una obra de arte, ya no es simplemente una imagen del territorio; la propia tierra está presente en la obra.

Latamarte: ¿Qué significa para usted el olivo?

Sliman Mansour: El olivo no es simplemente un árbol para mí. Tiene raíces, vive durante mucho tiempo y está profundamente unido a la tierra. Por eso es un símbolo poderoso de permanencia y arraigo. El naranjo también contiene recuerdos de la tierra y de la historia palestinas. Poco a poco descubrimos estos símbolos y los convertimos en parte de nuestro lenguaje visual.

Latamarte: Una de sus obras más famosas es Jamal al-Mahamel, conocida como Camel of Hardships. ¿Cómo nació esta obra?

Sliman Mansour: La pinté en 1973, cuando todavía era un artista joven. La imagen de un anciano llevando una carga pesada era, para mí, la imagen de un ser humano que lleva sobre sus hombros el peso de su historia y de su patria. Pero lo que lleva es Jerusalén. Por eso su carga no es solamente física. Puede hablar de la patria, la memoria, el sufrimiento y el deseo de regresar.

Latamarte: ¿Esperaba que la obra se convirtiera en un símbolo tan poderoso?

Sliman Mansour: No. Cuando creamos una obra, deja de pertenecernos completamente. El espectador añade sus propios significados. Quizás ahí reside precisamente la fuerza de una imagen: puede superar la experiencia personal del artista y entrar en la memoria colectiva.

Latamarte: Jerusalén aparece repetidamente en su obra. ¿Cuál es su relación personal con la ciudad?

Sliman Mansour: Jerusalén no es simplemente una ciudad para mí. Forma parte de la identidad, la historia y los sueños del pueblo palestino. Por eso aparece en muchas de mis obras, a veces directamente y otras como una imagen dentro de otra imagen.

Latamarte: ¿Podemos decir que usted creó una especie de “alfabeto visual palestino”?

Sliman Mansour: Si existe algo así, no es obra de una sola persona. Ese lenguaje procede de la cultura palestina, del arte popular, de la historia, de la naturaleza, de la arquitectura y de las experiencias de la gente. El olivo, el naranjo, la mujer campesina, el bordado, la tierra y Jerusalén fueron convirtiéndose poco a poco en palabras de ese lenguaje visual.

Latamarte: ¿Qué es Palestina para usted?

Sliman Mansour: Palestina no es simplemente un lugar geográfico. Palestina significa seguridad, libertad, historia, amor, belleza y respeto por uno mismo. Para mí, el arte no trata solamente de la belleza; también trata de preservar la dignidad humana.

Latamarte: ¿Qué les diría a los jóvenes artistas?

Sliman Mansour: Ante todo, sean ustedes mismos. La verdadera identidad nace de la vida. Un artista debe observar su entorno, conocer a su gente, estudiar su historia y, al mismo tiempo, mantener una relación con el mundo. El buen arte necesita raíces y también horizontes.

Latamarte: Si tuviera que describir su legado artístico en una sola frase, ¿qué diría?

Sliman Mansour: Quizás diría: intenté transformar en imágenes aquello que podía ser olvidado.

Latamarte: Y finalmente, ¿qué le gustaría que las personas se llevaran después de contemplar su obra?

Sliman Mansour: Esperanza. No una esperanza simple o superficial, sino una esperanza que nace de comprender el sufrimiento. Si una obra de arte puede ayudar a alguien a ver mejor a otro ser humano, a tomar su historia más en serio y a no olvidar su dignidad, entonces esa obra se acerca a cumplir su propósito. Creo que el arte permanece vivo cuando mantiene viva la memoria.

Latamarte: Sliman Mansour ya no está entre nosotros, pero el diálogo con su obra no termina. No se limitó a pintar Palestina; creó un lenguaje visual para ella. Tal vez por eso Camel of Hardships es mucho más que la imagen de un hombre que lleva una pesada carga. También puede entenderse como una metáfora de un artista que pasó toda su vida llevando la memoria de una patria sobre los hombros del arte. Sliman Mansour ha muerto, pero el artista palestino que nunca morirá continúa vivo en su obra.

Sliman Mansour

Sliman Mansour

By LatAm ARTE

Sliman Mansour es uno de los artistas más distinguidos y reconocidos de Palestina. Su estilo encarna firmeza frente a una implaca ...