Miradas Decoloniales: Artistas Contemporáneos ante la Herida Colonial

Miradas Decoloniales: Artistas Contemporáneos ante la Herida Colonial

Si los artistas coloniales resistieron desde dentro del sistema, los artistas latinoamericanos contemporáneos han asumido la tarea de desmontar críticamente las estructuras visuales, históricas y epistémicas que el colonialismo legó a la región. Desde una perspectiva decolonial, su obra no solo denuncia el racismo, la exclusión y la violencia histórica, sino que busca activamente reparar la memoria, visibilizar lo silenciado y construir nuevas narrativas identitarias. Son "cazadores de imágenes" que revisitan el pasado para cuestionar un presente que aún arrastra las heridas de la conquista .

La artista brasileña Rosana Paulino es quizás una de las voces más potentes de esta corriente. Su obra, desarrollada a lo largo de tres décadas, entreteje su archivo personal con la historia de Brasil, un país donde las marcas de la esclavitud y el colonialismo siguen cristalizadas en la cotidianidad . Paulino emplea una variedad de técnicas —grabado, pintura, dibujo, fotografía, performance, instalación, tejidos— para abordar el legado de la trata de esclavos, la eliminación de la identidad y la segregación racial persistente . En series como Bastidores, utiliza fotografías de sus antepasadas mujeres, impresas sobre tela y brutalmente cosidas, como metáfora de una historia de silenciamiento y violencia: mujeres que estuvieron siempre "detrás de la escena", esclavizadas e invisibilizadas, a las que se les negó la posibilidad de hablar . En Pared de la memoria, reconstruye un árbol genealógico fragmentado, evidenciando los vacíos que el colonialismo dejó en las familias negras. Y en obras como Atlántico rojo o Ama de leche, utiliza archivos históricos y científicos para denunciar cómo la fotografía antropométrica y pintoresca del siglo XIX sirvió para exotizar, deshumanizar y naturalizar la esclavitud, promoviendo un racismo que perdura hasta hoy . Paulino, junto a otras artistas, produce una crítica visual a la "colonialidad del poder", mostrando la "herida colonial" y sus efectos sobre los cuerpos y las identidades .

En Argentina, la artista Mirta Toledo aborda la misma herida desde otra perspectiva: la visibilización de los héroes afrodescendientes borrados de la historia nacional. Su serie de pinturas Héroes afrodescendientes argentinos invisibilizados rescata del olvido a las personas negras que lucharon en las guerras de independencia, incluyendo mujeres, así como a artistas y políticos cuya contribución fue sistemáticamente negada. Toledo no solo pinta, sino que construye una nueva iconografía histórica, disputando el relato hegemónico que construyó una Argentina blanca y europeizada a costa de la exclusión de su población afrodescendiente. Su obra es un acto de reparación simbólica y una invitación a repensar la identidad nacional desde su diversidad constitutiva .

En la misma línea, el fotógrafo brasileño Moisés Patrício utiliza su propio cuerpo como campo de batalla visual. Su serie Aceita? documenta su mano derecha en diversos contextos —públicos y privados, espirituales y cotidianos—, registrando tanto su conexión con la religiosidad afrobrasileña del candomblé como el rechazo y la segregación racial que enfrenta a diario. A través de este registro íntimo y político, Patrício muestra la persistencia del racismo estructural en Brasil y afirma, desde su propia experiencia, una identidad negra orgullosa y resistente .

Finalmente, artistas como Adriana Varejão proponen una crítica visual a la colonialidad a través de la reapropiación de elementos icónicos de la cultura portuguesa, como los azulejos. En sus obras, Varejão fusiona la tradición cerámica europea con imágenes de "barcos negreros", partes de cuerpos y representaciones de la naturaleza, evidenciando el grado de violencia que resultó de la conquista y la colonización. Sus piezas, a menudo impactantes y visceralmente bellas, muestran el ocultamiento de identidades, la producción de estereotipos y la utilización de cuerpos y naturaleza como mercancías, proponiendo una reflexión profunda sobre la historia brasileña y sus ecos en el presente .

En conjunto, estos artistas contemporáneos no solo denuncian; proponen. A través de la apropiación fotográfica, la relectura del archivo, la intervención textil y la reinvención de la pintura, otorgan una "segunda vida a la imagen" , transformando el material del pasado en herramientas para imaginar futuros más justos y descolonizados. Su arte es, en esencia, un ejercicio de memoria, justicia y reparación.